Baja Visión y Rehabilitación Visual

                                                                                                                                                                                                                                         

 

Un paciente que padece Baja Visión está limitado para realizar tareas cotidianas por él mismo, pero podemos usar determinadas técnicas e instrumentos para potenciar el resto visual de cada paciente. Esto es lo que llamamos Ayudas de Baja Visión que junto a un correcto entrenamiento del paciente van a posibilitar que este pueda volver a leer, coser, escribir, ver televisión o realizar tareas especificas. No volverá a ver de la misma manera pero si volverá a hacer tareas que haya tenido que abandonar.

En nuestro protocolo de actuación tenemos como objetivo detectar la visión útil que conserva el paciente, conocer sus motivaciones o necesidades visuales, prescribir las ayudas y entrenar al paciente para su uso. Además de esto, proponer un trabajo conjunto que requiera la colaboración de ópticos, oftalmólogos, enfermeros, asistentes sociales y familiares.

 

Dentro de los sistemas de compensación nos encontramos que existen ayudas para lejos y para cerca, y éstas pueden ser lupas, gafas especiales para lecturamicroscopios, telemicroscopios y telescopios. Existen también ayudas electrónicas que se pueden conectar a un ordenador o a una televisión. Filtros  o lentes coloreadas que mejoran el deslumbramiento, el contraste y el confort. Y por último, pero también importantes ayudas no ópticas como atriles, relojes parlantes, libros y pasatiempos de mayor tamaño, etc.

En Visiona, gracias a un examen específico, a la prescripción de ayudas y su entrenamiento y a pequeños cambios que debe hacer el paciente para realizar  una determinada actividad, obtendremos un mayor rendimiento visual, mejorando en la medida de lo posible la calidad de vida de nuestro paciente.